11 febrero 2007

CORAL

En un rincón del espacio-góndola
la sangre empuja y el vientre aprisiona
emulaciones y arpegios
en un juego de adivinanzas,
mímicas e hilvanes
como si dentro nuestro todo fuera una eclosión
de notas embuídas en un solo acorde,
una voz bajita
hacia un rincón donde se levantan atriles
vacíos de tela, recuadro abierto a la luz,
una atmósfera de aguas...
Sólo entonces el cuerpoausenciadeforma
duele en los vestíbulos porque a cuestas
el vaso en la mesa tiembla y
y el suelo es una astilla que amenaza nuestros pies.
Pero si ese algo en torno cede, el ángulo de un cuadro
'algo' en la curvatura que cincela el espacio,
si el fonema agota los segundos en cadencia
arranca de nosotros un símbolo de iniciación,
un sed anfibia.


1 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Sabes? no entendi lo de la pilsener y la tentación de Jesús
Me gustaría que lo aclararas porque de lo contrario estarás blasfemando el Nombre.
Si me he equivocado te pediré las disculpas correspondientes.