25 julio 2007

RECONCILIARSE CON EL SUEÑO
Mientras otros se abaten yo disfruto. Disfruto con lo que escucho...
Mahler me entiende, Mahler me excita.
A veces sucede que en una de esas aceleraciones repentinas que su música ofrece, me acelero con ella y llega un momento en que música y oído se compactan, se funden dando vida a la armonía y la transposición del cuerpo y mente [más lo segundo que lo primero] al aula misma en donde el festín se desarrolla. Llega el aroma del espacio amplio y añoso, seguido de la imagen de las butacas llenas. En una de ellas, ahora, mi presencia se une a deleitarse.
Fácilmente, cierro mis ojos. Estoy allí, oyendo las maravillas de la creación humana.
Me reconcilio con el sueño oyendo música. Así no dan ganas de dormir. Así... quién lo necesita.

4 comentarios:

INSTANTS dijo...

Algo similar me sucede con Stravinski, aunque por lo mismo a veces he evitado oírle.

Anónimo dijo...

asi no se puede. hay que estudiar ;-)

NancyQ dijo...

Me gusto.....y mucho.

juanmosquera dijo...

...leve e ingrávida es la música que lleva adentro incluso pesados sentimientos; leve que viaja por el aire y así, demás de escucharla, la respiro...