RECONCILIARSE CON EL SUEÑO
Mientras otros se abaten yo disfruto. Disfruto con lo que escucho...
Mahler me entiende, Mahler me excita.
A veces sucede que en una de esas aceleraciones repentinas que su música ofrece, me acelero con ella y llega un momento en que música y oído se compactan, se funden dando vida a la armonía y la transposición del cuerpo y mente [más lo segundo que lo primero] al aula misma en donde el festín se desarrolla. Llega el aroma del espacio amplio y añoso, seguido de la imagen de las butacas llenas. En una de ellas, ahora, mi presencia se une a deleitarse.
Fácilmente, cierro mis ojos. Estoy allí, oyendo las maravillas de la creación humana.
Me reconcilio con el sueño oyendo música. Así no dan ganas de dormir. Así... quién lo necesita.
Mahler me entiende, Mahler me excita.
A veces sucede que en una de esas aceleraciones repentinas que su música ofrece, me acelero con ella y llega un momento en que música y oído se compactan, se funden dando vida a la armonía y la transposición del cuerpo y mente [más lo segundo que lo primero] al aula misma en donde el festín se desarrolla. Llega el aroma del espacio amplio y añoso, seguido de la imagen de las butacas llenas. En una de ellas, ahora, mi presencia se une a deleitarse.
Fácilmente, cierro mis ojos. Estoy allí, oyendo las maravillas de la creación humana.
Me reconcilio con el sueño oyendo música. Así no dan ganas de dormir. Así... quién lo necesita.
4 comentarios:
Algo similar me sucede con Stravinski, aunque por lo mismo a veces he evitado oírle.
asi no se puede. hay que estudiar ;-)
Me gusto.....y mucho.
...leve e ingrávida es la música que lleva adentro incluso pesados sentimientos; leve que viaja por el aire y así, demás de escucharla, la respiro...
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